Hablemos de lo que importa.
La terapia comienza con una primera valoración para comprender tu situación y definir los objetivos de intervención y el acompañamiento.
Un espacio para comprender tu situación.
En la primera sesión hablamos de lo que te trae a consulta, de tu contexto y de aquello que te preocupa. No necesitas tenerlo todo claro para empezar.
También es un momento para resolver dudas y valorar si este acompañamiento encaja contigo.
Cuando resulta útil, proponemos registros emocionales: pequeñas tareas para hacer en casa entre sesiones. Pueden servir para observar los síntomas, los pensamientos negativos o las interpretaciones que aparecen en el día a día, y trabajarlos después en sesión. También podemos utilizar cuestionarios o pruebas breves si aportan información relevante. Todo se adapta a cada caso y nos ayuda a orientar mejor el seguimiento.

Un primer espacio para ti.
Un encuentro para hablar con calma de lo que te preocupa y valorar el acompañamiento que necesitas.
Con respeto y privacidad.
La relación terapéutica se basa en la confianza. Toda la información tratada en consulta se maneja con confidencialidad y conforme a la deontología profesional.
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